El Anmitsu (あんみつ) es un icónico postre tradicional que se popularizó en los salones de té de Tokio en el siglo XIX. Servido en un cuenco elegante, combina cubos de gelatina vegetal de algas (kanten), suave pasta dulce de judías rojas azuki, frutas en conserva y bolitas de arroz mochi, todo bañado con sirope de azúcar moreno (kuromitsu).

Su gran colorido invita a una sesión de pintura relajante y apetitosa. Colorear sus detalles finos ayuda a mantener la destreza manual y levanta el ánimo de los adultos mayores.